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		<title>Madres de película: coraje, traumas y amor</title>
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		<pubDate>Sun, 13 May 2012 18:09:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lila</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Del estereotipo bondadoso al cliché freudiano o la figura demonizada, las mamás más recordadas del séptimo arte. De la intrépida que pone en riesgo su vida con tal de mantener a su hija consigo, a la adolescente embarazada que decide dar a su bebé en adopción. De la abnegada que busca desesperadamente a su pequeño [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://adoptantis.org/adoptantis/wp-content/uploads/2012/05/madre.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-2877" title="madre" src="http://adoptantis.org/adoptantis/wp-content/uploads/2012/05/madre-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" /></a><strong>Del estereotipo bondadoso al cliché freudiano o la figura demonizada, las mamás más recordadas del séptimo arte.</strong></p>
<p>De la intrépida que pone en riesgo su vida con tal de mantener a su hija consigo, a la adolescente embarazada que decide dar a su bebé en adopción. De la abnegada que busca desesperadamente a su pequeño desaparecido, a la cruel y despreciable que tritura la autoestima de su hija. De la sufrida a la culposa. De la amorosa a la agobiante. De la cálida a la malvada. De la mejor a la peor.</p>
<p>Madre no hay una sola. Ni en la vida ni en el cine, que se ha ocupado de este rol desde todas las ópticas posibles. Fluctuando entre la figura modelo, el cliché psicoanalítico y la demonización (en clave cómica o trágica, según el caso), muchos films han elaborado su propio relato sobre este personaje tan determinante en cualquier historia personal.<span id="more-2876"></span></p>
<p>En un racconto breve y arbitrario, recordamos a algunas madres de película.</p>
<p><strong>No me iré sin mi hija</strong> (1990) cuenta una historia real. En los 80, el matrimonio compuesto por Betty y Sayyed Mahmoody, estadounidense e iraní respectivamente, decide salir del país de ella para visitar el país de él, que hace años que no pisa. Cuando llegan a Teherán, junto a Mahtob, la hija de ambos de cuatro años, Betty empieza a sufrir la brutalidad del régimen iraní y atestigua azorada cómo su marido se transforma en un musulmán fundamentalista y violento que no quiere regresar a Estados Unidos. Además, descubre que bajo las normas iraníes puede divorciarse pero la custodia de Mahtob pasa al padre. Ahí comienza la peripecia para huir del país con su pequeña. La actriz Sally Field encarna a la protagonista del film basado en el libro escrito por la Betty real, quien al final logró escapar junto a su hija.</p>
<p>También es verídica la trama que aborda <strong>El sustituto</strong> (2008), basada en una serie de asesinatos de niños ocurridos en Los Ángeles en la década del 20. Para Christine Collins (Angelina Jolie) su hijo Walter, de 9 años, es la razón de su vida. El día que el chico desaparece, comienza una búsqueda que no termina ni siquiera cuando le traen a un pequeño asegurándole que es su hijo perdido.</p>
<p>En <strong>La decisión de Sophie</strong> (1982), Meryl Streep encarna a una de sus madres más recordadas. Al mismo tiempo que desarrolla un triángulo amoroso, la película revela el remordimiento diario que vive la polaca Sophie Zawistowska por una decisión terrible que debió tomar en su pasado. Madre de dos niños pequeños, durante su reclusión en Auschwitz, un oficial de la SS le dio a elegir entre uno de sus hijos; el otro sería enviado a una muerte segura.</p>
<p>Triste pero más esperanzadora es la historia de <strong>Quédate a mi lado</strong> (1998) o, en su título original, Stepmom (&#8220;Madrastra&#8221;). Isabel (Julia Roberts) es una profesional joven que debe lidiar con los hijos de su novio, de 12 y 7 años. La conflictiva relación empieza a cambiar cuando Jackie, la exmujer del novio y madre de los chicos, descubre que tiene cáncer terminal. Al darse cuenta que Isabel tendrá un papel importante para sus hijos cuando ella no esté, Jackie decide ayudar en el proceso.</p>
<p><strong>Todo sobre mi madre</strong> (1999) es una perla destellante en el collar de películas de Pedro Almodóvar que reflejan su obsesión con el universo femenino y la figura materna. Manuela (Cecilia Roth) es una enfermera que se ha dedicado totalmente a su hijo Esteban. El padre es transexual y se hace llamar Lola, pero Esteban no conoce su identidad. El día que cumple 18 años, tras mucha insistencia, ella promete contarle la verdad. Pero antes que eso suceda, el chico muere en un accidente de tránsito. Manuela emprende así un viaje en el que conoce a Rosa (Penélope Cruz), quien también espera un hijo de Lola y decide manejar la situación de un modo completamente distinto.</p>
<p>Pero también mujeres que no nacieron con el gen del instinto maternal han sido retratadas en películas diversas. <strong>Mamita Querida</strong> (1981) recoge la biografía de la famosa actriz Joan Crawford y está basada en el libro homónimo que escribió su hija, Christina Crawford. En el film, Faye Dunaway encarna a la protagonista, que vio su imagen seriamente afectada por esta cinta, ya que revela una personalidad dual. Por un lado, la celebridad reconocida y segura de sí, y por otro, una madre alcohólica y violenta que destrataba a su hija e incluso la obligaba a llamarla &#8220;mamita querida&#8221;.</p>
<p>El personaje principal de <strong>Juno </strong>(2007) ni siquiera ha tenido tiempo de desarrollar instinto alguno. La actriz Ellen Page se pone en la piel de una adolescente de 16 años que queda embarazada de un amigo ingenuo y bonachón. Aunque primero considera abortar, luego se arrepiente y decide tener al niño para darlo en adopción. Ella misma elige a una joven pareja de profesionales, donde la potencial adoptante (Jennifer Garner) sólo sueña con convertirse en mamá. La sorpresa de esta exitosa película reside en que, sin banalizarlo, aborda el tema con mucho más humor que drama.</p>
<p>Una de las madres que pasará a la historia como de las más desagradables del cine es la que la actriz Mo`nique interpretó en <strong>Precious</strong> (2009), denigrando y sometiendo a todo tipo de abusos a su hija de 16 años, analfabeta y embarazada dos veces de su propio padre. Y otra progenitora sin dudas traumatizante es la de la mítica <strong>Psicosis</strong> (1960). Aunque no aparece físicamente, la madre del personaje principal, Norman Bates, está omnipresente y es fundamental para la trama por la incidencia que ha tenido sobre su hijo.</p>
<p>Cambiando el acorde de terror por uno de humor, lo mismo sucede en <strong>Edipo reprimido</strong>, el cuento dirigido por Woody Allen que forma parte de la película <strong>Historias de Nueva York</strong> (1989). Allí, el protagonista resulta cómicamente atormentado por su figura materna, quien se le aparece como una conciencia externa que juzga todos sus actos.</p>
<p>Y aunque no existe el Día del Hijo, algunos films se ponen del otro lado y muestran lo que se es capaz de hacer por una madre. La película alemana <strong>Good Bye Lenin</strong> (2003) se lleva todos los galardones en esa área al contar sobre un hijo que se atreve a cambiar la historia de su país con tal de proteger a quien le dio la vida.</p>
<p><strong>Ausencia y distancia en los dibujitos</strong></p>
<p><strong>Dumbo </strong>es uno de los pocos films animados de Disney en donde la madre no está ausente, ni muere apenas comienza la historia. Por el contrario, en esta película de 1941, la figura materna muestra una veta protectora y corajuda. Cuando nace el bebé elefante Jumbo, todos se burlan de sus orejas enormes y lo apodan &#8220;Dumbo&#8221; (en inglés, dumb significa &#8220;tonto&#8221;). Al ver cómo se burlan de su hijo, la madre pierde la calma, lo que lleva a que el dueño del circo donde viven la encierre. El final, obviamente, es feliz, y la madre sobrevive sana y salva el resto de la trama. Otra muy recordada mamá de dibujito animado es la de <strong>Bambi</strong>, película que se estrenó en 1942. La escena de su muerte es antológica y se tornó de lo más citado de la cinta, ya que resulta demasiado trágica para una historia infantil.</p>
<p>www.elpais.com.uy</p>
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		<title>Entre el 10 y el 20 por ciento de los niños y adolescentes españoles sufren trastornos mentales</title>
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		<pubDate>Fri, 11 May 2012 06:23:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lila</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Uno de cada diez adolescentes españoles sufre depresión, un mal que también padece un dos por ciento de menores entre 6 y 12 años, según la Asociación Española de Psiquiatría del Niño y el Adolescente (AEPNYA). Así lo han indicado hoy varios expertos que han presentado los resultados de últimos estudios sobre trastornos mentales en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://adoptantis.org/adoptantis/wp-content/uploads/2012/05/depresion.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-2863" title="depresion" src="http://adoptantis.org/adoptantis/wp-content/uploads/2012/05/depresion.jpg" alt="" width="116" height="115" /></a>Uno de cada diez adolescentes españoles sufre depresión, un mal que también padece un dos por ciento de menores entre 6 y 12 años, según la Asociación Española de Psiquiatría del Niño y el Adolescente (AEPNYA).</strong></p>
<p>Así lo han indicado hoy varios expertos que han presentado los resultados de últimos estudios sobre trastornos mentales en la infancia y la adolescencia, con motivo del 57 congreso de la asociación.<span id="more-2862"></span></p>
<p>Han participado en la conferencia la jefa del servicio de psiquiatría y psicología infantil del Hospital Clínico de Barcelona, Josefina Castro; el jefe de psiquiatría del Hospital Sant Joan de Déu, José Ángel Alda y el psiquiatra del Western Phychiatric Institute and Clinic de Pittsburgh (Estados Unidos), Boris Birmaher.</p>
<p>Este último ha indicado que, durante la etapa adolescente, la tasa de depresión se duplica en el caso de las chicas, mientras que en la infancia, la proporción es similar en ambos sexos.</p>
<p>El experto ha matizado, no obstante, que dentro de este elevado porcentaje deben diferenciarse entre las depresiones de mayor y menor grado ya que las primeras registran menos casos.</p>
<p>Entre las principales causas de este incremento porcentual, Birmaher ha subrayado &#8220;un conglomerado de factores&#8221; entre los que destacan especialmente el estrés, el incremento del consumo de drogas o de los conflictos familiares.</p>
<p>Por su parte, Josefina Castro ha recordado que la ansiedad y el estrés de las familias por motivo de la crisis y la presión laboral también repercute directamente en los hijos.</p>
<p>Asimismo, los tres expertos han destacado el primerizo consumo de cannabis y alcohol entre los adolescentes que sufren depresión como &#8220;factor desencadenante&#8221; para el desarrollo de otras enfermedades mentales como la esquizofrenia o la psicosis.</p>
<p>Según ha indicado Birmaher, la irritabilidad, la tristeza persistente, el aislamiento, el cambio de rutinas y gustos, trastornos del sueño o el apetito son algunos de los síntomas que permiten detectar a los padres cuándo sus hijos podrían sufrir depresión.</p>
<p>En este sentido, los tres han insistido en la importancia de romper con el tabú del tratamiento de salud mental, como mecanismo para acabar también con los índices de suicidios que, en España se sitúan entre 1 y 2 adolescentes por cada 100.000 habitantes.</p>
<p>Birmaher ha subrayado la importancia de fomentar los programas de prevención en las escuelas, las líneas telefónicas de ayuda, así como romper con &#8220;la visión romántica del suicidio&#8221; que se transmite a través de los medios de comunicación.</p>
<p>Los científicos han indicado que entre el 70 y el 80 % de los problemas de salud mental empiezan antes de los 21 años.</p>
<p>Por su parte, Josefina Castro ha agregado que un 20 % de los niños puede necesitar, en algún momento, asistir a una consulta, a pesar de no padecer ningún trastorno.</p>
<p>Entre las principales vías de tratamiento, el doctor Birmaher ha destacado la psicoterapéutica, mediante las técnicas cognitivo-conductual o intrapersonal que doten de herramientas al adolescente para &#8220;enfrentar los problemas emocionales&#8221;, y la farmacológica, tan sólo en aquellos casos de depresión mayor que lo requieran.</p>
<p>ecodiario.eleconomista.es</p>
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		<title>«Hay que prepararse por si surgen momentos difíciles»</title>
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		<pubDate>Mon, 07 May 2012 21:58:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lila</dc:creator>
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		<description><![CDATA[¿Por qué a los padres biológicos no se les pide nada y a nosotros nos someten a semejante carrera de obstáculos? Muchos padres adoptantes se hacen esta pregunta ante la dureza de los procesos de adopción. «Porque el bien fundamental que hay que proteger es el menor, son sus derechos los que hay que salvaguardar [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://adoptantis.org/adoptantis/wp-content/uploads/2012/05/adolescencias.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-2859" title="adolescencias" src="http://adoptantis.org/adoptantis/wp-content/uploads/2012/05/adolescencias-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" /></a>¿Por qué a los padres biológicos no se les pide nada y a nosotros nos someten a semejante carrera de obstáculos?</strong></p>
<p>Muchos padres adoptantes se hacen esta pregunta ante la dureza de los procesos de adopción. «Porque el bien fundamental que hay que proteger es el menor, son sus derechos los que hay que salvaguardar y por eso el proceso puede resultar duro», recuerda el director foral de Infancia, Jon Lasa.</p>
<p>«Hubo un tiempo en el que pululaba la idea de que primaba el derecho a ser padre, pero la adopción es una medida de protección de menores. ¿Que además se cumple el deseo de unos adultos de ejercer la paternidad? Bien, pero como derecho es el de los menores», añade Rosa Barrio, de Ume Alaia.<span id="more-2858"></span></p>
<p><strong>-¿Cuál es el perfil del adoptante?</strong></p>
<p>Variado. Siguen predominando las familias que no pueden tener hijos, pero también hay familias monoparentales, con hijos&#8230; Lo que sí he percibido es que antes venían personas mayores. Hace diez años era habitual que se diera el paso con 40-50 años. Ahora ya no: y no solo por los límites que ponen los países, sino también por un mayor conocimiento de la realidad de la adopción.</p>
<p><strong>-¿La visión era demasiado idealizada?</strong></p>
<p>Hace una década se veía a niños pequeños y guapos paseando con sus padres, que contaban lo maravillosa que era la experiencia. Ahora esos niños ya son mayores, y además de ese periodo sus padres también hablan de que puede haber periodos complicados, que por otra parte también viven las familias biológicas. Quizás ahora se disponga de más información y se sea consciente de que pueden surgir problemas, por lo que las familias se lo piensen mejor. Hay que saber que algunas familias lo pueden pasar mal si, por ejemplo, el menor empieza a preguntar por su madre biológica, o ve en la tele una noticia y se echa a llorar por si puede tener allí a su familia&#8230; Hay que ser conscientes de que estas cosas ocurren.</p>
<p><strong>-¿Cuántas adopciones fracasan?</strong></p>
<p>La realidad es que puede haber momentos muy duros. Hace años ya nos llegaban noticias sobre estos fracasos de Madrid, Valencia&#8230; ¿A qué se debe? A varios factores. Quizás hace tiempo los padres no estaban suficientemente preparados, se creía que las necesidades eran las mismas que las de un hijo biológico. Hoy día sabemos más cosas, como las preguntas que nos pueden hacer los menores adoptados, sus temores&#8230; Porque hay un hecho indiscutible: voluntario o no, ha habido un abandono. Aunque haya pasado a manos de sus padres adoptivos nada más nacer en el paritorio, ya hay una huella emocional en ese niño.</p>
<p><strong>-Algunos llevan mucho peso en la mochila&#8230;</strong></p>
<p>Sí, cada caso es distinto. Hay algunos que han sufrido mucho y que necesitan de atención profesional desde su llegada&#8230; Depende de cada caso. Por eso hay que saber ciertas cosas. Alguien puede decir que en su casa hablan de la adopción con tranquilidad. Pero claro, el niño tiene 5 años. ¿Y cuándo tenga 7 u 8, que es cuando pasan su primera crisis? Porque a esa edad a nivel racional entienden lo que significa ser adoptado. Luego hay padres o madres más hábiles, y otros que quizás involuntariamente no crean el clima para que el niño se exprese&#8230; Un solo caso fracasado me parece terrible, porque hay gente sufriendo. Todos tenemos que trabajar para evitarlo. Y si hay problemas o inquietudes, es mejor consultar antes de que pase demasiado tiempo, pero muchas veces parece que la familia adoptiva no puede decir &#8216;Esto no va bien&#8217;.</p>
<p><strong>- No pinta las cosas demasiado bonitas&#8230;</strong></p>
<p>Es cierto que a veces se nos tacha de ser demasiado negativos, pero es nuestra responsabilidad, por lo que pueda ocurrir. Suelo decir que nadie necesita estar preparado para que le toque la lotería, pero quizás sí para perder la salud o el trabajo. Estas cosas pueden ocurrir, y mejor estar preparados. Y sí, por supuesto que hay momentos muy bonitos.</p>
<p>www.diariovasco.com</p>
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		<title>La justicia debe definir su situación en máximo 6 meses, el último recurso es la adopción.</title>
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		<pubDate>Mon, 07 May 2012 21:41:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lila</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Debido al peligro que correrían si vivieran en sus propias casas, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) protege a suficientes para llenar dos estadios. Según el ICBF, el maltrato es la modalidad de vulneración de derechos que más lleva al Estado a intervenir (14.589 casos), seguido de la negligencia en la atención fundamental que prestan los padres o [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://adoptantis.org/adoptantis/wp-content/uploads/2012/05/adolescentesa.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-2856" title="adolescentesa" src="http://adoptantis.org/adoptantis/wp-content/uploads/2012/05/adolescentesa-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" /></a><strong>Debido al peligro que correrían si vivieran en sus propias casas, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) protege a suficientes para llenar dos estadios.</strong></p>
<p>Según el ICBF, el maltrato es la modalidad de vulneración de derechos que más lleva al Estado a intervenir (14.589 casos), seguido de la negligencia en la atención fundamental que prestan los padres o cuidadores (13.335) y la violencia sexual (7.986 casos).</p>
<p>&#8220;Son cifras escandalosas, que dejan ver que el Estado invierte más en protección que en prevención&#8221;, comenta Carlos Tejeiro, profesor de Derecho de la Universidad de los Andes y especialista en temas de infancia y familia.<span id="more-2855"></span></p>
<p>Para él, mientras el Bienestar se llena de niños, la familia, la comunidad y la escuela vulneran los derechos de los menores de edad porque los sistemas de prevención &#8220;están fallando o no existen&#8221;.</p>
<p>De los 61.464 casos, 12.701 están en hogares sustitutos; 12.292, en internados y 18.396 reciben ayuda en su propio hogar. En otras palabras, los niños son retirados de sus hogares solamente en los casos de mayor riesgo.</p>
<p>&#8220;La idea es que todos los niños crezcan al lado de su familia&#8221;, dice Antonio Varón, director, quien explica que la última opción es la declaratoria de adoptabilidad. Solo el año pasado, 4.107 niños entraron en esta lista y 2.713 de ellos encontraron un nuevo hogar.</p>
<p>Cuando hay una situación de vulnerabilidad, agrega el funcionario, los jueces de familia tienen hasta seis meses para definir la situación del niño. En este lapso, el Instituto hace una labor de asistencia -que incluye ayuda estatal en temas como alimentación, vivienda y empleo- y los padres se comprometen a no poner nuevamente en riesgo a su hijo. Según Varón, el Bienestar destina unos 580.000 millones de pesos anuales a este programa de protección.</p>
<p><strong>El maltratador, en casa</strong></p>
<p>Roger Dávila, director de Protección de la ONG Save The Children, considera que internar a un niño o adolescente en una institución estatal puede ser nocivo. &#8220;No es sano sacar de la casa al niño y someterlo a un ambiente ajeno y hostil, con gente que no conoce. En esos lugares suele haber matoneo&#8221;, advierte.</p>
<p>El experto también llama la atención sobre un problema fundamental: &#8220;Sacan al niño de su casa, pero al abusador no. Al volver, el niño se encuentra con el mismo contexto de violencia o abuso&#8221;. Además, subraya Dávila, &#8220;la tasa de cárcel para los adultos maltratadores es muy baja&#8221;.</p>
<p>A Diego Molano, director del ICBF, le preocupa la cantidad de casos en que los papás llevan a sus niños al Instituto para que se los cuiden mientras solucionan sus problemas, casi siempre económicos. &#8220;El Bienestar no tiene el servicio de internado&#8221;, aclara el alto funcionario. Sin embargo, admite que su entidad tiene el deber de proteger a los niños en todos los casos.</p>
<p><strong>Más de 8 mil buscan adopción</strong></p>
<p>El ICBF tiene 8.294 niños o jóvenes en condición de adoptabilidad que, por ser mayores de 8 años, con hermanos o con alguna discapacidad, tienen bajas posibilidades de conseguir un hogar. A ellos se suman 3.347 mayores de 18 años (hay incluso de más de 40), la mayoría discapacitados, que llegaron siendo menores y nunca hallaron una familia. El Instituto tiene el programa Proyecto de Vida, que da educación y empleo a aquellos que crecen esperando ser adoptados. Además de los niños protegidos por el Bienestar, hay otros extraprocesales. En estos, que suman 183.304, se hace una intervención que no constituye una medida de protección. Las causas incluyen las denuncias por alimentos (53.156) y la solicitud de custodia. Beatriz Linares, coautora del proyecto Ley de Infancia, considera que estos casos no deberían ser asuntos extraprocesales. &#8220;No darles los alimentos o no tener custodia definida son claras violaciones de derechos que merecen una intervención prioritaria&#8221;, indica la experta.</p>
<p><strong>Hay niños de todos los estratos</strong></p>
<p>Martha Tovar, subdirectora de Restablecimiento de Derechos del <a href="http://www.eltiempo.com/noticias/icbf" target="_blank">ICBF,</a>comenta que al sistema de protección también ingresan menores de edad de estratos altos por violencia intrafamiliar, divorcio, abuso sexual, comportamiento o consumo de drogas.</p>
<p>&#8220;En muchos casos, los niños de estratos diferentes al 1 y el 2 pasan mucho tiempo solos, y eso los expone a diferentes riesgos&#8221;, anota Tovar.</p>
<p>La subdirectora de Adopciones, Ilvia Ruth Cárdenas, cuenta que es frecuente que, al vencerse el plazo de protección, muchos padres digan: &#8220;Háganse cargo ustedes, que yo no puedo&#8221;.</p>
<p>José Alberto Mojica Patiño</p>
<p>www.eltiempo.com</p>
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		<title>Cuando la apropiación de personas y la adopción están separadas por una gruesa línea de ilegalidad</title>
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		<pubDate>Thu, 26 Apr 2012 08:12:38 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[La Licenciada en psicología Gabriela Perino analizó la presencia de esta problemática en una sociedad de consumo que a veces prioriza la inmediatez en desmedro de la legalidad. Gabriela Parino se refirió a la diferencia importante que hay entre la apropiación y la adopción de menores, basada en casos que han ocurrido en diferentes puntos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://adoptantis.org/adoptantis/wp-content/uploads/2012/04/derecho-a-la-identidad.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-2852" title="derecho a la identidad" src="http://adoptantis.org/adoptantis/wp-content/uploads/2012/04/derecho-a-la-identidad-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" /></a>La Licenciada en psicología Gabriela Perino analizó la presencia de esta problemática en una sociedad de consumo que a veces prioriza la inmediatez en desmedro de la legalidad.</strong></p>
<p>Gabriela Parino se refirió a la diferencia importante que hay entre la apropiación y la adopción de menores, basada en casos que han ocurrido en diferentes puntos del país, y de personas que buscan sus orígenes biológicos a través de medios de comunicación nacionales.</p>
<p>En este sentido, afirmó: “Me parece importante destacar que estos casos reflejan la realidad de muchas personas que han sido apropiadas en nuestro país, que dan testimonio y padecen en cuerpo propio los efectos dolorosos de una sociedad que naturaliza estas situaciones”.<span id="more-2851"></span></p>
<p>Ahondando en esta problemática, recordó que “apropiación” es un término que cobró relevancia en los casos de sustracción de niños en la época de la dictadura militar, alertando que no obstante, en períodos democráticos se apropió y se siguen apropiando niños de manera permanente después de ese período oscuro de la historia argentina.</p>
<p>“Es un término cruel, ya que estamos habituados a personificarlo en torturadores. Pero también lo encarnan personas comunes que han pasado estados de vulnerabilidad extrema ante dificultades en su fertilidad, encaminándose hacia estas acciones por desesperación o falta de conocimiento, entre otras causas que no quiero adentrarme en juzgar”, manifestó.</p>
<p>Además dijo que erróneamente se las llama “adopciones ilegales” pero que esta denominación es contradictoria puesto que la condición necesaria para que el vínculo familiar entre padre e hijo -que no comparten la misma biología- sea por adopción es la mediación de la ley, de la justicia.</p>
<p><strong>Apropiación</strong></p>
<p>“Apropiar es el acto de falsificar la identidad de un niño, falseando la filiación biológica inscribiéndolo como propio. Apropiar es un acto delictivo y es fundamental que no se confunda con adoptar. Tampoco hay que perder de vista el hecho de que las apropiaciones inciden en la adopción, disminuyendo el número de niños que podrían ser adoptados”, explicó Parino.</p>
<p>“En la apropiación el eje es la necesidad de una pareja de tener un niño y en la adopción el eje es el niño y su derecho fundamental de insertarse en una familia”, apuntó.</p>
<p><strong>Adopción</strong></p>
<p>“La adopción es un proceso legal por el cual un niño accede a tener su familia. La adopción garantiza que no sea negado el origen biológico del niño, garantiza que tenga conocimiento de la verdad sobre la forma de constitución de su familia y que tenga acceso -si así lo cree necesario- a los datos de su historia previos a la adopción”, explicó.</p>
<p>“En nuestra sociedad de consumo la inmediatez es una premisa: rápidamente se accede o no al objeto que se quiere. Adoptar no es fácil, requiere tiempo. Implica el atravesamiento de situaciones dolorosas tanto de los niños como de las parejas, que requieren la elaboración subjetiva necesaria para que se produzca el encuentro de la familia deseada”, acotó.</p>
<p>Sabido es que la adopción puede llevar un tiempo prolongado, que a veces exaspera y altera a la pareja o persona que quiere hacerla. Ante esta realidad, Parino opinó: “Que los tiempos no sean excesivos es un postulado que debe defenderse porque afecta a la calidad de vida de los niños. Pero es cierto que para nuestra cultura y sociedad la biología opera como obstáculo por su peso predominante a la hora de considerar qué es una familia.</p>
<p>Tanto insistir excesivamente con la biología como borrarla son dos caras de una misma moneda, de la dificultad para considerar que adoptar es una forma más de ser familia que debemos defender”.</p>
<p>www.diariodemocracia.com</p>
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		<title>Eva Giberti, presidente del Consejo Asesor del Registro Único de Aspirante a Guarda con Fines Adoptivos</title>
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		<pubDate>Sun, 15 Apr 2012 11:08:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lila</dc:creator>
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		<category><![CDATA[General]]></category>
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		<description><![CDATA[Eva Giberti es, quizá, la mayor autoridad en adopción de hijos en la Argentina. Es presidente del Consejo Asesor del Registro Único de Aspirante a Guarda con Fines Adoptivos, un organismo relativamente nuevo que intenta, entre otras cosas, crear una red de información para evitar que tanto los chicos en situación de adopción emigren de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://adoptantis.org/adoptantis/wp-content/uploads/2012/04/corazondividio.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-2849" title="corazondividio" src="http://adoptantis.org/adoptantis/wp-content/uploads/2012/04/corazondividio-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" /></a>Eva Giberti es, quizá, la mayor autoridad en adopción de hijos en la Argentina. Es presidente del Consejo Asesor del Registro Único de Aspirante a Guarda con Fines Adoptivos, un organismo relativamente nuevo que intenta, entre otras cosas, crear una red de información para evitar que tanto los chicos en situación de adopción emigren de sus lugares de origen como que las familias interesadas recorran el país en busca de niños en condiciones de ser adoptados.</strong></p>
<p>En este extenso diálogo con Miradas al Sur, Giberti recorre los principales problemas que presenta un tema que interpela los valores sociales, las políticas de Estado y el funcionamiento de la Justicia.<span id="more-2848"></span></p>
<p><strong>¿Por qué opina que el Estado tiene escasa presencia en el tema de adopción?</strong></p>
<p lang="en-US">En la década del ’90 se produjo un fenómeno de tercerización y aparecieron las agencias de adopción, mal llamadas ONG porque cobran a los que quieren adoptar para crearles la carpeta que necesitan presentar en los juzgados. Esa carpeta contiene entrevistas psicológicas y psicosociales. Es la que después llevan a los juzgados de las provincias para que los jueces que tienen niños en disponibilidad de adopción las evalúen.</p>
<p lang="en-US">Esa carpeta suele costar entre cinco mil y diez mil pesos. La cifra también incluye los cursos que les daban a esos padres, que en realidad pasaron a ser clientes. Hace unos días, por suerte, en la Ciudad se prohibió que estas organizaciones realizaran las carpetas, ahora sólo pueden dar cursos.</p>
<p lang="en-US"> <strong>¿Cuál era la ventaja que esta carpeta la hiciera una agencia en vez de un juzgado?</strong></p>
<p lang="en-US">Estas agencias, algunas muy ligadas a instituciones religiosas, tienen contactos muy directos con jueces del interior que privilegian a las familias que quieren adoptar que llegan a través de estas organizaciones por sobre el orden de antigüedad. Se basan en el decreto 1022 que confiere al juez derecho discrecional a elegir a qué familia entrega al chico basándose en el interés superior del niño. Esto hace que una familia que recién armó su carpeta pueda adoptar y una que la hizo hace cinco años continúe en la espera.</p>
<p lang="en-US">Después hay otras situaciones muy particulares: en Misiones, por ejemplo, se toma contacto con una madre de origen, a través de un estudio de abogados –por lo menos hay tres que se dedican al asunto– que tienen marcadas a las mamás que no quieren o no pueden hacerse cargo de su nuevo hijo. Estos abogados cobran por hacer el contacto. Cuando el niño nace, se presentan las dos familias ante el juez y la madre del chico le dice que quiere entregarle el bebé a esa otra familia que ni siquiera conoce. El juez concede la guarda provisoria y al tiempo la adopción.</p>
<p lang="en-US">Esta relación está fuertemente regulada por las posibilidades económicas, no sólo porque hay que pagar al estudio de abogados, sino porque hay que viajar a Misiones, quedase allí el tiempo que el juez lo disponga… es un tipo de adopción legal pero no es legítima.</p>
<p lang="en-US"> <strong>¿Qué le quita legitimidad?</strong></p>
<p lang="en-US">Esa criatura no es cedida de acuerdo con un orden de prelación, el trámite no respeta el número de orden, se saltean a todos los que están antes, y es uno de los motivos por los que se acumulan otras familias que esperan durante años para poder adoptar. Además, la ley indica que lo prioritario para un chico es no salir de su región.</p>
<p lang="en-US">En Misiones, cuando fui a trabajar hace dos años, había 120 padres inscriptos para adoptar y unos 300 chicos habían sido entregados ese año a familias de Buenos Aires.</p>
<p lang="en-US">La idea del nuevo registro es que un juez privilegie a las familias de su región, si no consigue adoptantes allí entonces sí recurra a los de las otras provincias. Hasta ahora, la lógica del mecanismo dice que si tengo disponibilidad económica puedo garantizarme una criatura.</p>
<p lang="en-US"><strong>¿Los que utilizan este sistema dicen que lo hacen porque de otra manera tendrían que esperar mucho tiempo?</strong></p>
<p lang="en-US">La demora no tiene que ver con la burocracia. El estudio de una familia lleva seis meses, ocho como mucho. La demora es porque no aparecen las criaturas porque se van a otro camino: porque un juez se lo entrega a organizaciones amigas, porque la gente viaja a la provincia y se viene con un chico que debería ser entregado según el orden de la lista o por los que adoptan a través de las guardas puestas.</p>
<p lang="en-US"><strong>¿Qué son las guardas puestas?</strong></p>
<p lang="en-US">Las guardas puestas las recomiendan, desgraciadamente, algunos estudios jurídicos. Consiguen a una chica que no quiere tener a su criatura y está dispuesta a dársela a una familia. Es un sistema que trabaja con reclutadoras y reclutadores, porque no es fácil andar cruzándose con mujeres embarazadas que no quieran tener a su hijo.</p>
<p lang="en-US">Cuando el bebé nace, se lo dan a la familia que quiere adoptar. Lo cría durante un año y después se presenta en el juzgado solicitando la guarda. El juez no se atreve a sacarle el chico, aunque sepa que la adopción es irregular. Tiene miedo a que los psicólogos lo acusen de generarle un trauma o que caiga un canal de televisión y arme un escándalo. Entonces otorga la adopción.</p>
<p lang="en-US">A diferencia del caso anterior, acá no interviene el juez hasta el año del chico. Los adoptantes tratan con abogados y reclutadores que se quedan con el dinero que cobran por contactarlos con la parturienta.</p>
<p lang="en-US"><strong>¿El juez puede quitarles el chico sin ocasionarle un trauma?</strong></p>
<p lang="en-US">Pensar que se le va a generar un trastorno que lo va a transformar en un psicótico es un grave error, producto de la indigestión psicoanalítica de mis colegas. Se va a producir una situación traumática porque primero pierde a su madre de origen y después lo sacás de la familia que lo crió durante un año.</p>
<p lang="en-US">Pero la situación traumática no equivale a un diagnóstico definitivo de neurosis o psicosis. A medida que pasa el tiempo aparecen procesos que te recolocan en el mundo de una manera distinta, sino significaría que el resto de tu vida no tiene peso.</p>
<p lang="en-US">Una situación traumática al año es mucho menos grave que ser criado por una familia que empezó su vida trampeando a la ley y riéndose de los jueces. ¿Cómo le va a explicar su origen a los chicos cuando crezcan? Van a empezar diciendo que arreglaron con la mamá de origen desde que estaba en la panza y es mentira, arreglaron con los abogados.</p>
<p lang="en-US"><strong>También se suele hablar de tráfico de chicos.</strong></p>
<p lang="en-US">El tráfico ya no sólo que no es legítimo, sino que es ilegal. Directamente el reclutador está en contacto con una partera y le da la criatura a la familia que la anota como propia. Eso es sustracción de identidad y salta en la adolescencia, cuando el chico quiere saber cuál es su origen y ya no hay forma de volver atrás, no existen papeles.</p>
<p><strong>Así como identificó a Misiones con el sistema de adopción directa, ¿se puede determinar algún distrito en particular donde abunda el tráfico?</strong></p>
<p lang="en-US">No es que sepamos, pero sospechamos de algunas provincias del norte. Muchas de las familias que esperan por adoptar se preguntan cómo puede ser que no haya niños en disponibilidad de adopción con la cantidad de chicos que están institucionalizados.</p>
<p>Es un argumento ultraválido. Pero acá otra vez tenemos que considerar el accionar de los jueces. Hay chicos que están en las instituciones y reciben la visita de su madre o su padre cada seis meses, que es el plazo que establece la ley para no perder la patria potestad. Pero un juez podría considerar que hay negligencia y quitarle la patria potestad y poner a la criatura en manos de una familia adoptante. Algunos consideran que eso es judicializar la pobreza. Yo creo que hay que analizar caso por caso, porque de esta manera un chico está desde los tres años hasta los ocho en un instituto pudiendo haber estado con una familia.</p>
<p lang="en-US">Después hay otra cosa, las instituciones cobran por cada chico que reciben, no es mucho pero se sostienen con eso. Y a veces no denuncian que a los chicos no los van a visitar para seguir cobrando. Hay que tener en cuenta el interés superior del niño, que es que lo saquen de la institución. Diferente es el caso de los chicos en situación de calle, porque todos ellos tienen un padre y una madre, a cuyo ámbito vuelven con lo que consiguieron trabajando en la vía pública. Entonces no están en situación de adoptabilidad.</p>
<p lang="en-US"><strong>¿Por qué casi todas las familias adoptantes sólo quieren a recién nacidos?</strong></p>
<p lang="en-US">Es un grave error. Pero también es comprensible cuando argumentan que les va a instalar una nueva historia de vida en la casa. Ese chico pudo haber estado institucionalizado, pudo haber tenido un padre preso, y hay que saber respetar cuidadosamente esas historias.</p>
<p lang="en-US">Por eso no cualquiera puede adoptar. Tiene que tener sentido del humor, tolerancia, paciencia y respeto de esa vida previa. No hay que pretender que el hijo se nos parezca, hay que ahijarlo, ayudarlo a sobrevivir. Y saber que puede haber tropiezos. Los chicos por ahí tienen costumbres de barrios populares, diferentes a las de los adoptantes.</p>
<p lang="en-US">Si van a adoptar a un chico de cinco años y lo quieren poner en un colegio inglés, es probable que tenga problemas. No es que haya que aplastarlo pero sí darle una educación que tenga que ver con sus orígenes. Hay que generarle intereses que no tiene, pero también respetarle los propios.</p>
<p lang="en-US"><strong>Usted dijo que hay jueces de fuerte raigambre religiosa, ¿el sistema está abierto para dar en adopción chicos a matrimonios igualitarios?</strong></p>
<p lang="en-US">Progresivamente ya se van entregando cada vez más a familias monoparentales. En general, entregan chicos a partir de tres años. Pero con matrimonios igualitarios veremos qué sucede. Pero si ya hay jueces que se niegan a casar homosexuales el panorama no es muy alentador.</p>
<p lang="en-US">Lo que los chicos precisan son personas tutelares, que se comprometan a criarlos y protegerlos, no importa el género que tengan. Nunca he visto patologías específicas en chicos criados por homosexuales, pero sí molestias en el mundo externo.</p>
<p lang="en-US"><strong>¿Por ejemplo?</strong></p>
<p lang="en-US">En la escuela o en el jardín de infantes, que a un hijo de heterosexuales no lo dejan ir a la fiesta de cumpleaños de un compañero porque es criado por homosexuales.</p>
<p lang="en-US">El problema no es de la pareja ni del chico, sino de la sociedad que tendrá que irse dando cuenta de que las familias no son lo que dicen los libros, sino que son de distinta índole y responden a distintos cánones.</p>
<p lang="en-US">Diego Rosemberg</p>
<p lang="en-US">Miradas al Sur</p>
<p lang="en-US">Buenos Aires Argentina 2010</p>
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		<title>Querer y poder</title>
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		<pubDate>Sat, 14 Apr 2012 19:54:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lila</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Si la posibilidad de disfrutar del sexo –aunque más modesto sería usar el verbo “tener”– sin que el embarazo fuera una consecuencia directa operó como una verdadera revolución que echó a rodar la píldora anticonceptiva, la chance de tener hijos o hijas sin implicar la sexualidad no lo es menos. No sólo porque al –ideal– [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://adoptantis.org/adoptantis/wp-content/uploads/2012/04/fertilización.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-2846" title="fertilización" src="http://adoptantis.org/adoptantis/wp-content/uploads/2012/04/fertilización-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" /></a>Si la posibilidad de disfrutar del sexo –aunque más modesto sería usar el verbo “tener”– sin que el embarazo fuera una consecuencia directa operó como una verdadera revolución que echó a rodar la píldora anticonceptiva, la chance de tener hijos o hijas sin implicar la sexualidad no lo es menos. No sólo porque al –ideal– “cuando quiero y como quiero” se le puede sumar también el “como puedo”, sino porque además ese poder se extiende más allá de la pareja heterosexual y amplía a su vez los límites y los modos de concebir a una familia. </strong></p>
<p>La precursora francesa en técnicas de reproducción asistida, Sylvie Epelboin, se asoma a algunos de los debates éticos pasados y presentes que derivan de estas revoluciones silenciosas de suma actualidad en nuestro país a partir de la ley de matrimonio igualitario y del anteproyecto de modificación del Código Civil.<span id="more-2845"></span></p>
<p>¿Qué se legisla cuando se incluyen las técnicas de fertilización asistida como derecho a ser garantizado? ¿Bajo qué concepciones y figuras se reconoce la voluntad procreacional? La discusión del anteproyecto del Código Civil en nuestro país abre los múltiples planos de una realidad que cambia: la noción misma de familia. Que un niño o una niña puedan tener dos madres es un hecho reconocido legalmente en nuestro país después de la sanción de la ley de matrimonio igualitario y su trabajosa aplicación luego de cada nacimiento –reconociendo también, de hecho, que lo que genera el vínculo es la voluntad de sostenerlo y no únicamente la carga genética–. Sin embargo, a la vez, la ley de fertilización asistida de la provincia de Buenos Aires considera a estas técnicas como destinadas a paliar los efectos de una enfermedad, la infertilidad, dejando fuera de los beneficios de la fertilización asistida a parejas de personas del mismo sexo y se publicita como herramienta favorable a la conservación y el crecimiento familiar en su sentido más tradicional. Son situaciones diversas que expresan la disputa de imaginarios, lenguajes y políticas que del aborto a las técnicas de reproducción asistida, pasando por las formas de adopción, matrimonio y divorcio, hacen que la idea misma de vida conyugal –o, directamente, de vida en común– no deje de transformarse y levantar polémicas.</p>
<p>En el marco del Coloquio Configuraciones de Vida, realizado por la Universidad de San Martín (Unsam), la ginecóloga y obstetra francesa Sylvie Epelboin dialogó con Las12. Precursora en el trabajo con técnicas de fertilización asistida, en 1983 creó en el hospital parisiense Saint Vincent de Paul el Centro de Medicina Reproductiva. Pero Epelboin, desde los años ’70, se dedicó también a la antropología y escribió su tesis sobre las representaciones del embarazo y la infertilidad en una población de Senegal. Esa experiencia, confiesa, fue clave a la hora de enfrentar los debates éticos y jurídicos que se dispararon con la proliferación de las técnicas de fertilidad de las cuales es enérgica defensora.</p>
<p><strong>DE LA PÍLDORA A LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS</strong></p>
<p>Usualmente se las contrapone: como si las mujeres en los movedizos años ’60 y ’70 hubiesen querido huir del destino socialmente impuesto de ser madres y amas de casa para, unas décadas después, entregarse a las tecnologías para realizar su deseo maternal aun con grandes costos y esfuerzos. La lectura hecha de este modo envuelve una suerte de reacción, huele a derrota. La relación que propone Epelboin es distinta. La continuidad entre ambos momentos es más paradójica. De una intimidad más compleja.</p>
<p><strong>¿Cómo se entrelazan ambas épocas?</strong></p>
<p>La revolución contraconceptiva de los años ’60/’70 fue extremadamente importante en la vida de las mujeres en la medida en que nos permitió tener hijos sólo si queríamos y en el momento en que así lo quisiéramos. La generalización de la contraconcepción llegó después de todo un movimiento de liberación de la concepción y de liberación a favor del aborto, llamado a veces neomalthusiano, y que tiene sus raíces en los años posteriores a las guerras mundiales. Ya que es la guerra la que hace emerger la condición trabajadora de las mujeres, lo que las lleva a liberarse de ciertos corsets y tras lo cual no era sencillo volver al hogar como simples amas de casa a cumplir las tareas tradicionales. Entonces, la píldora, si se aseguraba su financiamiento para facilitar su acceso masivo, significaba un gran avance. Sólo que luego de un tiempo las mujeres se dieron cuenta de que el slogan de aquellos años, “un niño si yo quiero y cuando yo quiero”, era incompleto porque había que agregar “si yo puedo”.</p>
<p><strong>Pero ese “si yo puedo” sólo surge una vez que la otra consigna ya está afirmada&#8230;</strong></p>
<p>La revolución contraconceptiva fue en cierta medida responsable del hecho de que las mujeres eligieran tener hijos un poco más tarde, en particular para poder ocuparse de su vida profesional. Ahí nos dimos cuenta de que la fertilidad femenina no duraba tanto tiempo, en particular por la muy rápida disminución de la reserva de folículos que contienen los óvulos que son el origen de la fecundación. Entonces llega el período de las técnicas de fertilización asistida: para dar solución a ese desplazamiento del momento de deseo de maternidad.</p>
<p><strong>Usted sostiene que no se las reconoce como parte de una revolución de la medicina. ¿Por qué?</strong></p>
<p>El logro del encuentro del óvulo y espermatozoide y luego la transferencia del embrión obtenido al útero de la mujer es realmente una revolución que consiste en disociar la concepción de la sexualidad, es decir, concebir un niño sin relación sexual. Realiza de otra manera la misma disociación entre sexualidad y concepción que supone la píldora anticonceptiva. La primera niña que nació en 1978 a partir de la fertilización asistida fue la única persona de 122 millones de personas nacidas ese año que nació por este tipo de técnicas. Al decirlo así, es una cifra impactante. En su momento, promovió posiciones muy violentas de la Iglesia y de la prensa que hablaba de niños diabólicos y que titulaba siempre al estilo de “¿Cómo hacer chicos sin hacer el amor?”.</p>
<p><strong>¿Cómo han ido cambiando estos procesos?</strong></p>
<p>Es una serie de etapas. A principios de los ’80 se hace el primer congelamiento de embriones y luego el primer nacimiento de mellizas a partir de este procedimiento. Las técnicas que se desarrollaron rápidamente lo que han ofrecido es la posibilidad de biopsiar una célula del embrión –por medio de una técnica extremadamente delicada– para hacer un diagnóstico, saber el sexo y detectar anomalías genéticas. Es una técnica llamada diagnóstico genético prenatal que puede hacerse del líquido amniótico o previamente a la implantación del embrión, para elegir el que esté indemne de patologías, en particular aquellas ligadas a la ICSI (Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides). Las derivas potenciales son la elección del sexo, pero eso está prohibido en Francia. A partir de una fecundación in vitro (FIV), se puede hacer biopsia para evitar una aneuploidía, es decir, cambios en el número de cromosomas que indican una malformación genética. Esta tecnología es importante para la FIV y la ICSI.</p>
<p><strong>¿Esto supone debates?</strong></p>
<p>El misterio de cómo un óvulo elige un espermatozoide para formar embrión y se cierra al resto, sea dentro del cuerpo de la mujer o no, permanece como misterio. En la ICSI es el biólogo quien elige qué espermatozoides hacer atravesar la pared del óvulo y de aquí surge la idea de una transgresión de la selección natural de los espermatozoides por parte del óvulo.</p>
<p><strong>ÉTICA Y DERECHO</strong></p>
<p><strong>¿Cuáles fueron los cuestionamientos éticos que marcaron la primera época de las técnicas de reproducción asistida?</strong></p>
<p>Todo surgió de un primer coloquio organizado en 1984 por el gran jurista francés Robert Badinter (N. de E.: esposo de la filósofa Elizabeth Badinter y quien, como ministro de Justicia durante el primer gobierno de Mitterrand, propuso suprimir la pena de muerte en Francia) llamado “Genética, procreación y derecho”. Este coloquio correspondió con el primer nacimiento de un “bebé-probeta” en Francia, una niña llamada Amandine que ahora está por cumplir treinta años. Durante los primeros quince años todo el debate giró alrededor de cuestiones de moral, sobre la conyugalidad y la familia, sobre la filiación y sobre si había una obsesión médica alrededor del tema. Se propagaban representaciones muy exageradas, fantasmáticas, que hablaban de niños perfectos por manipulación genética o de madres ancianas. La disociación entre concepción y sexualidad, en este sentido, abría un debate que era muy amplio.</p>
<p><strong>¿También la cuestión de la donación?</strong></p>
<p>La cuestión de la donación es otro capítulo problemático. La donación de espermatozoides y de óvulos pone en debate la disociación entre la maternidad/paternidad social y la maternidad/paternidad genética. En este sentido se inscribe la cuestión del anonimato y de la gratuidad, que son los dos pilares en Francia. Voy a poner un ejemplo argentino. En los primeros años, la Iglesia se oponía muchísimo a la fecundación por fuera del cuerpo humano, ya que ¡no había antecedentes en la Biblia!: todas las historias de esterilidad que conocíamos habían sido tratadas con “astucias”. Como la esterilidad de Sara, la esposa de Abraham, que se resuelve con la sirvienta egipcia llamada Agar. La técnica que propone el argentino Ricardo Asch en un principio se llama GIFT (N. de E.: que en inglés significa don o regalo): sus siglas significan transferencia de gametos en la trompa de Falopio. El biólogo aísla los óvulos y por medio de un pequeño catéter introduce los espermatozoides, pero separados por un globito que se llamaba “la bola del Papa”, la cual servía para sostener que fuera del cuerpo femenino ambos elementos estaban aún separados. Sólo al ser inyectados en la trompa de Falopio se encontraban y se unían.</p>
<p><strong>¿Soluciona técnicamente un debate moral?</strong></p>
<p>Con esa “bola del Papa” se lograba que la fecundación se hiciera ya dentro del cuerpo femenino. De este modo, ¡las apariencias estaban salvadas! Pero era una operación pesada, con anestesia total, por lo cual para asegurar su éxito se introducían varios óvulos y por eso fue el origen de muchos embarazos múltiples. Los pedidos del GIFT para la gente que no quería una fecundación exterior al cuerpo materno bruscamente disminuyeron a causa de los progresos de la ICSI. En las consultas de esas primeras épocas, me acuerdo que una pregunta inicial a las parejas era si aceptaban la fecundación en laboratorio. En poco tiempo la FIV se convierte en algo simple y ha revolucionado la esterilidad masculina. Finalmente la revolución técnica barrió con la problemática ética. Lo que parecía fundamental y que hace un tiempo se discutía con teólogos y juristas, luego desaparece del debate. Hoy no se me ocurre preguntarle eso a nadie porque no es una preocupación. Es un ejemplo interesante para señalar cómo la técnica evolucionó y la pregunta sobre ella también. Ahora la problemática pasó a ser la del embrión: ¿cómo mejorar su implantación?, ¿puede ser objeto de investigación?, ¿puede servir a la humanidad?</p>
<p><strong>¿Y usted qué cree?</strong></p>
<p>Hay un bebé al que le llaman bebé-medicamento o bebé de la doble esperanza. Cuando el hijo de alguien tiene un problema de la médula, por ejemplo, sólo puede ser curado con células familiares compatibles. Si usted quiere otro niño, aunque no sea estéril, puede hacer una implantación y transferir los embriones compatibles con el primer hijo. Entonces, es un proyecto de hijo que es también un proyecto de cura para el otro hijo. Esto por supuesto abre toda una serie de preguntas éticas que están aún en debate y que son muy complejas.</p>
<p><strong>LAS FIGURAS DE LA MATERNIDAD/PATERNIDAD</strong></p>
<p><strong>¿Por qué cree que las técnicas de reproducción asistida tienen más éxito o son preferidas frente a un proceso de adopción?</strong></p>
<p>No hay comparación posible: las técnicas de reproducción asistida (ART) ayudan a hombres y mujeres infértiles a tener un embarazo cuando las gametas no pueden encontrarse y la adopción provee otro tipo de maternidad/paternidad. La mayoría de las parejas, si es posible, prefieren intentar con las ART para vivir juntos el momento del embarazo. Muy pocos eligen la adopción primero si hay una posibilidad con las ART. En todo caso, no diría si una es mejor o no, queda a criterio de las parejas.</p>
<p><strong>¿Por qué la figura de la pareja sigue siendo la forma privilegiada de maternidad/paternidad cuando en muchos casos se involucra para la concepción a una tercera persona?</strong></p>
<p>Muchos países ofrecen la posibilidad de las ART para sustituir la concepción natural al interior de una vida de pareja en edad reproductiva, y la condición de acceso es conformar una pareja estable y heterosexual. En Francia ese acceso está reglamentado para la pareja heterosexual, con un proyecto de hijo. Hasta este año se pedía que estuvieran casados o con una convivencia mayor a dos años, que ambos estén vivos y en edad de procrear. Claro que acá lo que vemos funcionar es la noción de pareja, o sea de la familia tradicional papá-mamá, lo cual obviamente no incluye a homosexuales como sí pasa en Bélgica o Inglaterra. Hay otros países que permiten el acceso para parejas homosexuales y para mujeres solteras. Estas son opciones de las sociedades.</p>
<p><strong>¿Qué situaciones se prevén cuando se pone como requisito que ambos estén vivos?</strong></p>
<p>Que estén vivos supone que no hay inseminación o transferencia de embriones post-mortem. Pero si una pareja hace una inseminación in vitro y, antes de la transferencia del embrión, el hombre tiene un accidente de auto, ¿qué pasa? Ella puede argumentar que era un proyecto común, que quiere implantarse esos embriones. Este año en Francia hemos rediscutido la ley sobre ese tema y fue muy violento. La posición más interesante era neutralizar la transferencia de embriones después de un cierto tiempo, para que la mujer salga de la tristeza que la hace decir “quiero, quiero”, y hasta un cierto tiempo razonable para que permanezca una idea de paternidad próxima, entre seis y dieciocho meses por ejemplo. Esto fue lo que el Parlamento tomó en cuenta.</p>
<p><strong>¿Considera que hay un límite de edad para la maternidad?</strong></p>
<p>Sí, los límites están dados por el incremento de complicaciones en el embarazo tanto para la madre como para el bebé. Estas aparecen cuando se pasan los 45 años. Este es un límite médico real, aunque todos los límites éticos son más subjetivos. Esto es verdad también para los embarazos naturales excepcionales o después de una donación de óvulos.</p>
<p><strong>REPRESENTACIONES DE LA INFERTILIDAD</strong></p>
<p><strong>¿Qué imágenes le fueron útiles de su investigación antropológica para trabajar con las tecnologías de fertilización asistida?</strong></p>
<p>Siempre fue paradójico a los ojos de muchos colegas mi doble interés por la medicina y la antropología. La antropología se supone interesada en sociedades en las cuales aparentemente la medicina es más rudimentaria y que parecerían contrapuestas a una disciplina médica continuamente actualizada por la tecnología. En los años que trabajé en los equipos de investigación antropológica del Museo del Hombre, hice mi tesis sobre la representación de la fertilidad e infertilidad. La cuestión que me interesaba era ciertas poblaciones sin escritura que tenían una ciencia extremadamente desarrollada de su medio ambiente y un sistema de análisis de la causalidad de un conjunto de patologías muy estricto y estructurado. O sea que el conocimiento de esos temas incluía no sólo plantas medicinales, sino también un sistema de categorizaciones de enfermedades y de comprensión de los males que hacen que una desgracia como la infertilidad esté ligada, en ese sistema de pensamiento, a una epidemia o a fenómenos sobrenaturales malditos o a interferencias con el mundo de la selva.</p>
<p><strong>¿Qué le sugirió este sistema de relaciones asociado a la infertilidad?</strong></p>
<p>Esto para mí muestra que el proyecto de tener un niño en cualquier sociedad no es sólo un proyecto de una pareja, sino la continuidad de una generación futura frente a la pérdida de las anteriores. A eso se deben la movilización social y las prácticas grupales que se organizan frente a la esterilidad de una pareja. Todo ese trabajo, interesante en sí mismo, me permitió la reflexión y la escucha de las parejas que vienen a la consulta con un problema de fertilidad. La procreación asistida no es la única respuesta al proyecto de tener un hijo, pero hay que inscribirla como parte de toda una estrategia que permite acompañar un proyecto transgeneracional.</p>
<p><strong>Acá hay de algún modo un descentramiento de la figura de la pareja para proyectarla también más allá de ella&#8230;</strong></p>
<p>La herramienta antropológica permite, en primer lugar, comprender este proyecto más allá de la pareja y el lugar de ese niño deseado en la familia; luego, hay que preguntarse permanentemente cómo se entiende la información que damos y, finalmente, las reacciones paradójicas que este proyecto despierta en la novela familiar y lo que implica hacerse cargo de ese deseo. Por último, agrego que el rol de las ciencias sociales en las ciencias médicas es fundamental. En cuanto al aspecto ético, mi inmersión antropológica ha sido para mí un aporte fundamental para comprender la procreación de un modo más amplio, teniendo en cuenta la preocupación por una legislación que suele ser etnocéntrica. Además esto es sumamente útil para entender por qué hay muchos países que no tienen ninguna reglamentación o se han dotado de reglamentaciones opuestas al acceso a la procreación asistida.</p>
<p>Veronica Gago<br />
Las 12<br />
www.pagina12.com.ar</p>
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		<title>Estrasburgo condena a España por una adopción sin permiso paterno</title>
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		<pubDate>Tue, 10 Apr 2012 14:38:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lila</dc:creator>
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		<description><![CDATA[El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó hoy a España por &#8220;faltas de diligencia graves de las autoridades&#8221; al expulsar a una nigeriana y dejar en Murcia a su hijo y darlo en adopción a una familia española sin el consentimiento de su padre biológico, que trabajaba en Barcelona. Según la sentencia, aprobada por seis [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://adoptantis.org/adoptantis/wp-content/uploads/2012/04/Sentencias.png"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-2842" title="Sentencias" src="http://adoptantis.org/adoptantis/wp-content/uploads/2012/04/Sentencias-150x150.png" alt="" width="150" height="150" /></a>El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó hoy a España por &#8220;faltas de diligencia graves de las autoridades&#8221; al expulsar a una nigeriana y dejar en Murcia a su hijo y darlo en adopción a una familia española sin el consentimiento de su padre biológico, que trabajaba en Barcelona.</strong></p>
<p>Según la sentencia, aprobada por seis votos contra uno, España violó el artículo 8 (Derecho al respeto de la vida privada y familiar) del Convenio Europeo de Derechos Humanos y deberá indemnizar con 8.000 euros por daños morales, al demandante, K.A.B.<span id="more-2841"></span></p>
<p>El ciudadano nigeriano K.A.B. (la Corte europea prefiere no revelar su identidad) llegó a Murcia en 2001 con su compañera, C (Omosefe Ijefurobi), y su hijo O (Osagie Efehi), nacido el año anterior, que poco tiempo después fue cuidado por una pareja de amigos españoles.</p>
<p>Omosefe fue expulsada de España en octubre de 2001, mientras K.A.B. trabajaba en Barcelona y el menor permanecía en Murcia.</p>
<p><strong>Reagrupamiento familiar</strong></p>
<p>Tras iniciar en vano un proceso de reagrupamiento familiar, el Servicio de Protección de Menores de Murcia consideró a Osagie en &#8220;situación de abandono&#8221;, quitó la custodia a la pareja española y lo ingresó en un centro de menores.</p>
<p>Al día siguiente, K.A.B. se presentó ante el mencionado Servicio, alegó ser el padre biológico del niño y mostró su desacuerdo con el internamiento.</p>
<p>En diciembre de 2002 Osagie fue entregado a los padres de acogida que le habían sido designados.</p>
<p><strong>Pruebas de paternidad</strong></p>
<p>K.A.B. compareció en diciembre de 2004 ante la Dirección General de la Familia y declaró de nuevo ser el padre y su deseo de hacer las pruebas de paternidad, que sólo pudo realizar en marzo de 2005, gracias a la ayuda económica de la Asociación catalana para la infancia maltratada.</p>
<p>En julio de 2006 el juez de Familia nº 3 de Murcia sentencia que no había que proceder al reagrupamiento familiar, confirmada por la Audiencia Provincial de Murcia. El Tribunal Constitucional rechazó en junio de 2008 el recurso de amparo de K.A.B.</p>
<p>Al tiempo, el mismo juez de Familia autorizó en abril de 2007 la adopción del menor a la familia de acogida, sentencia que confirmaron en 2008 la Audiencia Provincial de Murcia y el Tribunal Supremo.</p>
<p>Tras una entrevista con el jefe del Servicio de protección de menores, en febrero de 2008, K.A.B. dijo que no abandonaría las dependencias sin ver a su hijo.</p>
<p>Fue detenido por la policía y condenado a una multa.</p>
<p>El juez estableció que estaba &#8220;psicológicamente destruido, sometido a periodos de lágrimas y lamentaciones, sin ninguna agresividad&#8221;.</p>
<p><strong>Falta de apoyo</strong></p>
<p>Según la sentencia de Estrasburgo, &#8220;no hubo respuesta ni intervención alguna&#8221; por parte del juez de Instrucción nº3 de Murcia para evitar la separación entre la madre expulsada y su hijo, algo &#8220;particularmente grave&#8221; por la edad del menor, y que nada justificaba la urgencia de la expulsión.</p>
<p>Así, &#8220;la expulsión sin las precauciones necesarias, la falta de apoyo y de asistencia al demandante con una situación social y financiera muy frágil y la ausencia de ponderación en las decisiones de las jurisdicciones internas&#8221; contribuyeron a la imposibilidad del reagrupamiento familiar.</p>
<p>Para Estrasburgo, las autoridades españolas &#8220;han fracasado en la obligación de celeridad&#8221; en estos casos y &#8220;no han desplegado los esfuerzos adecuados y suficientes&#8221; para respetar el derecho al reagrupamiento familiar del demandante y su hijo.</p>
<p>El Servicio de Protección de Menores de Murcia también fue protagonista en la condena a España en 2011 &#8220;por no haber desplegado los esfuerzos adecuados y suficientes&#8221; para que una menor saharaui de vacaciones en Murcia volviera con su madre al campo de refugiados de Tinduf (Argelia).</p>
<p>Efe | Estrasburgo</p>
<p>www.elmundo.es</p>
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		<title>Libertad, igualdad, solidaridad</title>
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		<pubDate>Sun, 08 Apr 2012 09:59:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lila</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Una de las juristas argentinas que participaron en la redacción del anteproyecto de reforma del Código Civil, Aída Kemelmajer de Carlucci, explica punto por punto cómo podría modificar esta ley madre la vida cotidiana de las personas, de qué se trata convertirse en madre o en padre y cómo se protege la igualdad cuando las [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://adoptantis.org/adoptantis/wp-content/uploads/2012/04/familias_unidas.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-2835" title="familias_unidas" src="http://adoptantis.org/adoptantis/wp-content/uploads/2012/04/familias_unidas-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" /></a>Una de las juristas argentinas que participaron en la redacción del anteproyecto de reforma del Código Civil, Aída Kemelmajer de Carlucci, explica punto por punto cómo podría modificar esta ley madre la vida cotidiana de las personas, de qué se trata convertirse en madre o en padre y cómo se protege la igualdad cuando las vulnerabilidades sociales están expuestas.</strong></p>
<p>La jurista Aída Kemelmajer de Carlucci le encuentra la vuelta exacta al corazón del nuevo Código Civil cuando dice que “la libertad implica responsabilidad. En este caso, la responsabilidad de proponer soluciones al conflicto”.<span id="more-2834"></span></p>
<p>Buceadora incansable de un sistema jurídico argentino coherente, desde su espacio en la comisión de reforma junto con los ministros de la Corte Suprema Elena Highton de Nolasco y Ricardo Lorenzetti, aportó respuestas a cuestiones fundamentales por las que viene bregando hace años, como el derecho a la identidad, el derecho sobre el propio cuerpo, la capacidad de disociar la relación sexual de la posibilidad de concebir, las relaciones de familia basadas en nuevas pluralidades.</p>
<p><strong>Lorenzetti dijo que este Código “tiene como base la protección de la persona. Abre la posibilidad de defenderse contra múltiples intromisiones”. ¿Cómo impactará en la vida cotidiana de mujeres, niñas y niños, acaso las franjas sociales más vulnerables?</strong></p>
<p>El anteproyecto pretende llevar al Código Civil los principios constitucionales de la libertad, la igualdad y la fraternidad, hoy solidaridad. La libertad supone autonomía personal. En cuanto a niños y niñas, hay permanentes referencias a su derecho a ser oídos y a que sus opiniones sean tenidas en cuenta. La aplicación de este derecho fundamental se une a otra noción importantísima, la de la “autonomía progresiva”, que no sólo depende de la edad, sino del grado de madurez, que no se alcanza en todos los niños a la misma edad, depende de una serie de circunstancias. Un niño de la calle, lamentablemente, adquiere madurez precoz antes que un niño que está cuidado y protegido en un ambiente familiar adecuado. Y este niño, que también puede entrar en conflicto con sus padres, aparece permanentemente con acceso a la Justicia, con un abogado que él mismo puede elegir. En materia de derechos sobre el propio cuerpo, se establece que a la edad de 16 años la persona tiene anticipada su capacidad para consentir tratamientos médicos, entre otros puntos. La mujer es reconocida en su total igualdad frente al hombre. Algunas soluciones apuntan a favorecer su posición, especialmente si pertenece a sectores vulnerables de la sociedad, como sucede con la regulación de las uniones convivenciales y la protección de la vivienda.</p>
<p><strong>La reglamentación sobre las técnicas de reproducción humana agitó polémicas en diferentes sectores de la sociedad. Algunas organizaciones jurídicas cuestionan que la filiación se determine por la voluntad procreacional y hasta llegaron a contraponer que no se respetan los derechos de la infancia.<br />
</strong></p>
<p>El anteproyecto respeta el derecho humano a la vida familiar. El tribunal europeo de Derechos Humanos, cuya jurisprudencia tanto sigue la Corte Interamericana decide, reiteradamente, que el derecho a tener hijos a través de la reproducción humana asistida integra el concepto de derecho a la vida familiar. Los derechos de niños y niñas se protegen con la regulación prevista y no dejando el tema sin regular, por las siguientes razones: la llamada filiación por naturaleza, única regulada por el Código Civil, fuera de la adopción, que se incorpora a la normativa mucho tiempo después, tiene por presupuesto necesario una relación sexual entre dos personas de distinto sexo. Hoy, a diferencia de lo que acontecía en los tiempos de la sanción del Código, la ciencia permite disociar la relación sexual de la posibilidad de concebir. Se puede concebir con la intervención de un médico, sin relación sexual, algo completamente impensado en los tiempos de Vélez Sarsfield. Además, la ciencia posibilita que pueda concebirse con material genético de terceras personas. Si el semen de un hombre no es apto para la procreación de un nuevo ser, es posible, y de hecho los casos son muy numerosos, que este hombre y su cónyuge o pareja estable recurran a un donante para que luego, a través del médico, esta mujer sea inseminada, o con ese semen y el óvulo de la mujer se forme un embrión que luego será implantado en su cuerpo. El niño que nace, en este caso, no desciende genéticamente del marido o compañero de su madre. Genéticamente, este niño no tiene absolutamente nada que lo una a ese señor, sin embargo es ese señor el que ha prestado su voluntad, es ese señor el que quiere ser padre, no el donante del semen. La filiación, entonces, no nace del dato genético, sino de la llamada voluntad procreacional.</p>
<p><strong>Obliga a plantearnos como sociedad el reconocimiento de las nuevas formas de concepción y la amplitud del derecho a la identidad.<br />
</strong></p>
<p>El derecho a la identidad comprende muchos aspectos de la persona. La identidad genética es sólo uno de ellos. El anteproyecto distingue, como un inmenso sector de la doctrina que estudia el derecho humano a la identidad, entre el derecho a establecer vínculos jurídicos y el derecho a conocer. Esta distinción existe en el derecho argentino hace muchos años. En la adopción plena, el adoptado tiene derecho a conocer su realidad biológica, algo más extenso que el conocimiento del gen: comprende los datos de la vida a la cual pertenecía antes de ser adoptado. Sin embargo, no tiene derecho a que, por ejemplo, el padre extramatrimonial que no lo había reconocido, lo reconozca y establezca con él vínculos jurídicos de filiación después de la adopción plena. Esto es así porque el sistema argentino, como en los de la mayoría de los países, la filiación es binaria, o sea que se puede tener sólo dos vínculos: no se puede tener dos papás y una mamá o dos mamás y un papá. Pues bien, en la filiación por los métodos de reproducción humana asistida, el niño nacido tiene derecho a conocer que nació de estas prácticas. Si tiene una enfermedad transmisible, los centros de salud revelarán todos los datos necesarios para su mejor tratamiento. Además, podrá llegar al conocimiento de identificar quién fue el donante del material genético mediante el auxilio judicial. No tiene derecho a establecer vínculos jurídicos, o sea a establecer que el donante del semen sea su papá. Como imaginará, si esto sucediera nadie donaría semen ni óvulos. El niño tiene derecho a conocer y de este modo se satisface este derecho a la identidad, al igual que en el caso de la adopción plena.</p>
<p><strong>Aun cuando el ejemplo sea el de una pareja heterosexual, evidentemente la voluntad procreacional protege a las familias con dos mamás o dos papás, pero, ¿por qué sostener a rajatabla la binariedad cuando se busca reconocer otro modo de establecer familias o parentesco?</strong></p>
<p>Una de las razones por las que incorporamos esta figura de la voluntad procreacional, tan discutida por cierto, es igualar a todas las parejas. Pero no ponemos en juego que la filiación sea binaria porque así es en el sistema jurídico occidental. Del parentesco se deriva toda una serie de obligaciones y derechos (piense en los sucesorios, por ejemplo, ¿qué padre hereda cuando el hijo muere?). No se me escapa que algún día también se va a discutir esto de lo binario, pero nos pareció que en esta materia debíamos seguir la política de lo que los italianos llaman de “piccoli passi” (pequeños pasos). No se puede dar vueltas el Código Civil; un cambio de ese tipo puede tener efectos que no podemos preveer.</p>
<p><strong>¿Cuáles son los cambios más importantes que se le imprimieron al régimen de adopción? Lorenzetti adelantó que esta reforma dispone una “economización” sustancial del tiempo para la situación de adoptabilidad.</strong></p>
<p>Una causa de la larga espera es que muchos niños y niñas que podrían ser adoptados legalmente, entran en el camino del tráfico ilegal. Hay que luchar fuertemente contra el tráfico, no sólo con la Ley de Adopción, sino con mayores controles sobre lo que sucede en algunos hospitales públicos y en clínicas privadas. En este sentido, el anteproyecto reitera el principio de que los que pretenden adoptar tienen que estar inscriptos en el Registro de Adoptantes. Otra causa es la falta de diálogo permanente entre los organismos de protección que dependen del Poder Ejecutivo y el Poder Judicial: se intenta, entonces, que trabajen mancomunadamente y de este modo se acorten los plazos y se evite la reiteración de actuaciones. Los cambios tienden a agilizar la declaración de situación de adoptabilidad y los organismos de protección tienen que trabajar seis meses haciendo todos los esfuerzos necesarios para que el niño pueda continuar con su familia de origen, no sólo papá y mamá, sino también su familia ampliada, como abuelos, tíos, etcétera. Si esos esfuerzos fracasaron pero quedan esperanzas, podrían seguir trabajando seis meses más, y si aun así todo esto fracasara, el juez cita a la familia de origen, la escucha y si está de acuerdo con el informe de los organismos de protección, dicta una resolución que declara al niño en situación de adoptabilidad y pide al Registro de Adoptantes la lista de la que elegirá, también en consulta con el organismo de protección, cuál es la familia más adecuada para la situación de ese niño.</p>
<p><strong>El artículo 19 del anteproyecto, sobre el “Comienzo de la existencia”, no modifica la definición acerca del inicio de la vida. ¿Qué efectos podría tener este punto sobre los futuros debates parlamentarios del proyecto de despenalización del aborto?</strong></p>
<p>En los fundamentos se señala que, dentro de un Código Civil, la persona es regulada a los fines de establecer los efectos jurídicos que tienen fuente en esa personalidad, tanto en el orden patrimonial como extrapatrimonial en el ordenamiento civil, “sin ingresar en otros ámbitos, como puede ser el derecho penal, conducido por otros principios”. Desde esa perspectiva, el anteproyecto no varía el estatus legal del comienzo de la persona, en tanto se reconocen efectos desde la concepción en el seno materno, como ocurre en el derecho vigente, a punto tal que se ha conservado hasta su antigua terminología. Decir que desde la perspectiva del Derecho Civil se es persona desde el momento de la concepción significa que, por ejemplo, se puede pedir alimentos al padre o a los abuelos, mientras el niño aún no ha nacido. O sea que el Código atiende a los efectos civiles. La penalización de la interrupción es otra cuestión. Por eso, aun leyes muy restrictivas como la nuestra siempre autorizaron la interrupción del embarazo cuando hay grave riesgo para la salud o la vida de la madre. En el conflicto de derechos, la ley siempre prefiere a la madre.</p>
<p><strong>¿Qué significa que el trámite de divorcio será “incausado” y por qué se establece como obligatoria la presentación de una propuesta de solución para las cuestiones relacionadas con este trámite?</strong></p>
<p>Incausado significa que no hay que explicarle al juez las razones por las que queremos divorciarnos. Simplemente el proyecto de vida común ha concluido y el matrimonio necesita de dos personas que quieran llevarlo adelante. Hay entonces un respeto a la intimidad familiar, no hay intromisión del Estado en las causas que motivaron el divorcio. Ahora bien, a esa persona no le basta presentarse ante el juez y decirle que la divorcie, porque la libertad implica la responsabilidad de proponer soluciones al conflicto. Por eso debe acompañar con su petición, a fin de que el juez le dé trámite, una propuesta para resolver los problemas que el divorcio normalmente deja: custodia de los hijos menores de edad, alimentos para esos hijos, régimen de comunicación, división de los bienes comunes. Para presentar esta propuesta debe pensar, razonar sobre los efectos del divorcio. No basta tirarle al juez los trapos sucios de las causas, como es hoy, en un juicio en el que todos sufren y salen más heridos de lo que entraron a los tribunales. Esos trapos no se muestran. Lo que se muestra es la propuesta de solución: si el otro no está de acuerdo, presenta su contrapropuesta. Mientras tanto, el divorcio se dicta y las personas discuten sólo sus efectos, y el juez puede enviar el expediente a mediación, si lo estima más conveniente. Si no se logran los acuerdos, el juez debe resolver, como lo hace hoy, pero el tema del divorcio en sí mismo ha concluido antes.</p>
<p><strong>¿De qué habla la figura del contrato prenupcial? ¿No debería contemplarse el caso de aquellas mujeres víctimas de violencias, que se encuentran en una posición de obvia desigualdad con sus parejas y no están en condiciones de pactar un régimen de esas características?</strong></p>
<p>Los pactos no sólo pueden ser prenupciales. Normalmente se hacen al momento de celebrar el matrimonio, pero también pueden hacerse con posterioridad al matrimonio. La ley da dos opciones: régimen de comunidad, muy similar a la ganancialidad actual, y régimen de separación de bienes. En todos los países occidentales existen esas opciones. La Argentina es el único país que no reconoce este derecho y da un modelo único. Obviamente, como todo pacto puede ser anulado si se dan las causales de nulidad de los actos jurídicos: error, dolo, violencia. Además, si esos vicios no pueden ser probados, siempre existe un sistema de compensaciones económicas previsto para los casos de notoria injusticia. El proyecto dice que el cónyuge a quien el divorcio produce un desequilibrio manifiesto que signifique un empeoramiento de su situación, y que tiene por causa adecuada el vínculo matrimonial y su ruptura, tiene derecho a una compensación. Esta puede consistir en una prestación única, en una renta por tiempo determinado o, excepcionalmente, por plazo indeterminado. Puede pagarse con dinero, con el usufructo de determinados bienes o de cualquier otro modo que acuerden las partes o decida el juez.</p>
<p><strong>¿En qué consiste la separación de los bienes y qué significa que los gastos de crianza de los hijos están contemplados “de manera solidaria”?</strong></p>
<p>La separación de los bienes no es absoluta. En primer lugar, hay normas comunes a los dos regímenes. Por caso, para disponer de la vivienda familiar se necesita el asentimiento del otro cónyuge. Y aunque los cónyuges hayan optado por el régimen de separación, responden ambos por las obligaciones contraídas por uno de ellos para solventar las necesidades ordinarias del hogar, o el sostenimiento y la educación de los hijos comunes. Digamos, si uno solo firmó el contrato con el colegio privado al que concurren los hijos y surge un atraso en el pago de las cuotas, esa deuda se les puede reclamar a cualquiera de los cónyuges.</p>
<p><strong>Transitando el siglo XXI, como hizo referencia la Presidenta en varios pasajes de su discurso durante la presentación del anteproyecto, ¿esta reforma abre puertas definitivas a nuevos paradigmas de concepción familiar y social?</strong></p>
<p>Sí, es el nuevo paradigma de la pluralidad de las formas familiares y no del modelo único impuesto por el legislador que le marca la cancha a la sociedad. Es el paradigma de la libertad de optar y del respeto por la intimidad familiar, de la igualdad absoluta de los cónyuges y de la autonomía progresiva de los niños y las niñas.</p>
<p>Roxana Sandá<br />
Las 12<br />
www.pagina12.com.ar</p>
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		<title>Un tercio de los españoles cree que los homosexuales tienen derecho a adoptar</title>
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		<pubDate>Thu, 05 Apr 2012 22:43:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lila</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Algo más de un tercio de los españoles cree que las personas homosexuales tienen el mismo derecho que las heterosexuales a adoptar niños. Mientras, un 14,8 por ciento considera que debería prohibirse la adopción a este colectivo, según se refleja en el estudio postelectoral que ha hecho público el Centro de Investigaciones Sociológicas . Según el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://adoptantis.org/adoptantis/wp-content/uploads/2012/04/familia-homosexual.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-2817" title="familias" src="http://adoptantis.org/adoptantis/wp-content/uploads/2012/04/familia-homosexual-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" /></a>Algo más de un tercio de los españoles cree que las personas homosexuales tienen el mismo derecho que las heterosexuales a adoptar niños.</strong></p>
<p>Mientras, un 14,8 por ciento considera que debería prohibirse la adopción a este colectivo, según se refleja en el estudio postelectoral que ha hecho público el Centro de Investigaciones Sociológicas .</p>
<p>Según el estudio, el 34,8 por ciento apoya el derecho de los homosexuales a la adopción, en tanto que en una posición intermedia se coloca el resto de los encuestados, con un 10 por ciento que se inclina más a la prohibición y un 13,9 por ciento por todo lo contrario.<span id="more-2816"></span></p>
<p>El CIS también ha preguntado a los españoles si ven bien que en un mismo país convivan personas de diferente origen, cultura y religiones y sólo un 17,3 por ciento lo considera &#8220;muy positivo&#8221;, mientras que el 7,3 por ciento cree que puede poner en peligro los valores y la cultura de España.</p>
<p>El resto está en una posición intermedia. Así, en una escala de 0 a 10, un 36,4 por ciento se sitúa entre el 4 y el 6.</p>
<p>También en esa horquilla intermedia se coloca el 42,4 por ciento de los españoles cuando son preguntados si creen que deberían mejorarse los servicios públicos y las prestaciones sociales aunque haya que pagar más impuestos.</p>
<p>Apenas un 13,8 por ciento piensa que deben mejorarse aunque aumente la presión fiscal y tan solo un 4,6 por ciento opta por pagar menos impuestos aunque eso signifique reducir servicios públicos y prestaciones sociales.</p>
<p>www.noticias.lainformacion.com</p>
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