Adopciones: la edad del chico sigue siendo el principal obstáculo

parvularia-niños-y-etniasEl Código busca acelerar los tiempos, pero la gran mayoría de los padres quiere bebés menores al año y eso demora todo.

En las adopciones, el nuevo Código hace hincapié en la transparencia y celeridad de los procesos, poniendo el eje en respetar el derecho de los niños a tener una familia, a la identidad y a conocer sus orígenes. En ese sentido, va contra los efectos de la adopción plena, en la que el niño pierde los vínculos con su familia de origen y busca fortalecer la adopción simple para preservar los vínculos. La falta de recursos materiales, es decir la pobreza, no es motivo causal para la adopción como sostenía la vieja concepción tutelar. También garantiza el derecho del niño a expresar su opinión y que sea tenida en cuenta. Y se exige su consentimiento para ser adoptado a partir de los 10 años. Además, prohíbe las entregas directas y las guardas de hecho, obligando a los aspirantes a estar inscriptos en los registros para garantizar la transparencia.

“Los procesos de adopción son complejos. Si bien el nuevo Código está en vigencia, los resultados todavía no se están viendo”, dice a Clarín Graciela Fescina, directora nacional del Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos, que depende del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.

Explica que actualmente hay 5.700 postulantes (entre parejas, mujeres y hombres solos). “El gran problema es que el 92% de los postulantes sólo desea adoptar a bebés menores de un año, sólo el 1,3% aceptaría niños mayores de 12 años y el 75% no acepta niños con complicaciones en su salud”.

Fescina explica que no hay un registro de niños en estado de adoptabilidad: “Hay un vacío en ese sentido porque no sabemos de cuántos niños estamos hablando. Hay varios proyectos de ley en el Congreso para crear ese registro”, asegura, y muestra la última estadística disponible sobre adopciones, que es de 2014. Ese año hubo 9.219 niños privados de cuidados parentales. Al 67% de ellos se los revinculó con algún familiar; el 12% salió del sistema por cumplir 18 años, el 15% logró un proyecto particular y el 8% fue dado en adopción (737 niños).

Magdalena Orlando, directora del Registro porteño (RUAGA), coincide: “El proceso de implementar es lento, pero los plazos están mejorando”. También acentúa la enorme distancia de la idea de la adopción y de lo que ocurre en la realidad: de los 1.341 postulantes inscriptos en la Ciudad, 850 quieren adoptar un bebé de menos de un año, y sólo 23 estarían dispuestos a adoptar a tres hermanitos. Se estima que hay unos 250 niños en estado de adoptabilidad en la Ciudad, la mayoría en hogares.

Mariana Iglesias
www.clarin.com

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