Archive for Escuela

Robos o Hurtos. Una mirada comprensiva.

¿Cómo puede un niño robar a las personas que cuidan de él? ¿Por qué no aprende que eso no está bien? Esta conducta suele generar mucho malestar en las personas que están al cuidado de los niños; les genera altos niveles de estrés y dificulta mucho la convivencia planteándose cómo alguien con «los problemas» que ya tiene se complica aún más si cabe cometiendo este tipo de actos.

Es habitual observar en los niños víctimas de abandono, negligencia o maltrato (algo que han sufrido los menores que se encuentran en el sistema de protección) un síntoma como es la conducta de robo.

Los comportamientos que han tenido un alto valor adaptativo para sobrevivir se mantienen en el tiempo, incluso cuando sus condiciones de vida mejoran.

Mentir o robar es una manera simbólica, aunque inapropiada, que tienen algunos niños de satisfacer sus necesidades y sentirse mejor consigo mismos. Coger un objeto que pertenece a otra persona ayuda al niño a cubrir necesidades emocionales, a sentir que ha conseguido algo de valor. Estas conductas permiten compensar de una manera simbólica factores que están ausentes en sus vidas como estrategia para afrontar las dificultades que se encuentran. No es necesario oponerse firmemente y acusarle enfrentándose a su conducta. Podemos tener en cuenta el valor que tiene para él; admitir el deseo subyacente al hecho de haber robado o de mentir.

El uso del castigo puede conducir a mentir y engañar porque el castigo, inevitablemente, causa ansiedad, inseguridad y deseo de venganza. Es mucho más fácil mentir que afrontar las consecuencias dolorosas. Ante estos comportamientos aparecen las necesidades de los niños, y es posible que denoten el sufrimiento debido a relaciones difíciles u otras formas de estrés. Corregir con palabras o castigos no será suficiente para abordar las razones que subyacen a la conducta indeseada. En este sentido, es importante señalar que las consecuencias han de ser lógicas y relacionadas con el hecho que lo ha producido. Read the rest of this entry »

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Escuelas sensibles al trauma

Recientemente, mi amiga y colega, psicóloga y especialista en trauma, Begoña Velasco, me compartió un link que no pasó desapercibido para mí. Al contrario, captó mi atención de inmediato y lo leí con verdadero interés. Se trata de una página web de una institución americana MAC: Massachussets Advocate for Children que promueve, a través del programa Helping Traumatized Children Learn, escuelas sensibles al trauma.

Teniendo en cuenta que el número de experiencias adversas que los niños/as y adolescentes tienen que soportar en sus vidas (actualmente aún más, con las secuelas derivadas de la pandemia por COVID, tanto en la salud física como mental) son numerosas, en una sociedad cada vez más deshumanizada, la escuela no puede permanecer ajena a la repercusión que el trauma complejo tiene en el desarrollo de los menores en todas sus áreas.

Sabemos desde el modelo de Traumaterapia de Barudy y Dantagnan, que promueve intervenciones ecosistémicas, que recuperarse de un trauma es el resultado de un proceso de acompañamiento especializado en el que una «poderosa red de relaciones» (Perry y Szalavitz, 2017) apoya y contiene al niño/a durante prácticamente todo su crecimiento y desarrollo. Un psicólogo/a o cualquier otro/a profesional, solo/a, no puede ayudar a un niño/a o adolescente a hacer un proceso de adaptación y de resiliencia secundaria (Barudy, 2020). Los modelos de intervención exclusivamente en sala de terapia, aun siendo necesarios, pueden resultar insuficientes. Los profesionales de la Red Apega somos conscientes de ello desde hace muchos años. Por eso, el modelo de Traumaterapia de Barudy y Dantagnan hunde sus raíces en la «ecología social de los buenos tratos» (Barudy y Dantagnan, 2005) y en «la resiliencia secundaria» (Cyrulnik, 2003 y Barudy, 2020); porque esta solo puede emerger del entretejido de personas y relaciones que la promueven, nunca en soledad. Read the rest of this entry »

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La adversidad temprana suele estar relacionada con retrasos intelectuales en los bebés

Cada año hay 3 millones de niños en el mundo menores de cuatro años que se encuentran en situaciones de adversidad temprana, según el psiquiatra del Instituto de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital Clínico San Carlos, Diego Figuera. La adversidad temprana es un factor de riesgo para el desarrollo de trastornos del apego y se produce por cualquier situación desfavorable previa al nacimiento y durante los primeros meses de vida.

Los trastornos del apego tienen su origen en el tipo de relación que desarrolla el bebé con sus padres o cuidadores. El apego proporciona a las personas seguridad emocional y la tranquilidad «indispensable» para enfrentarse al mundo, según explicó la organización Petales España en un encuentro celebrado en Servimedia. La entidad ofrece apoyo y ayuda a familias y niños afectados por este tipo de trastornos y adversidades. Read the rest of this entry »

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Cómo la autocompasión apoya la motivación académica y emocional

Muchos de los padres y maestros de hoy alcanzaron la mayoría de edad en los años ochenta y noventa, una época en la que el movimiento de la autoestima estaba en su apogeo. Se suponía que la autoestima era una panacea para una variedad de desafíos sociales, desde el abuso de sustancias hasta los delitos violentos. Sin embargo, la investigación no apoyó afirmaciones tan amplias.

Si los maestros y los padres quieren que los niños desarrollen resiliencia y fortaleza, un mejor enfoque es enseñarles la autocompasión, dijo la Dra. Kristin Neff, profesora de psicología en la Universidad de Texas y autora de Self-Compassion: The Proven Power of Being Bind. a ti mismo. «La autoestima es un juicio sobre lo valioso que soy: muy valioso, no tan bueno, nada valioso».

En contraste, «la autocompasión no se trata de autoevaluación en absoluto», dijo Neff. “Se trata de ser amable con uno mismo. La autocompasión es una fuente saludable de autoestima porque no es contingente y es incondicional. Es mucho más estable en el tiempo porque no depende de marcadores externos de éxito como las calificaciones «. Read the rest of this entry »

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Indefensión aprendida

“Nunca he conocido un muchacho que de forma tan persistente escriba exactamente lo contrario de lo que quiere decir. Parece incapaz de ordenar sus pensamientos sobre el papel.” (14 años)

“Chapucero persistente, vocabulario desdeñable, oraciones mal construidas. Me recuerda a un camello.” (15 años)

“Este muchacho es un discípulo indolente y analfabeto.” (16 años)

“Perezoso en todo momento. Ideas limitadas.” (17 años)

Estos son algunos extractos del expediente académico de un mismo alumno a lo largo de varios cursos. Este alumno, cuyas aptitudes y forma de redactar recibían estas descalificaciones por parte de sus profesores, acabaría convirtiéndose en el mejor autor de relatos del siglo XX. Nos regaló algunas de las más grandes obras de la literatura infantil de todos los tiempos como Matilda, Charlie y la fábrica de chocolate o James y el melocotón gigante, que es tanto como decir algunas de las mejores obras de la literatura universal porque “escribir para niños es como escribir para adultos, sólo que hay que hacerlo mejor”.

Roald Dahl fue capaz de resistir un sistema que seguramente sólo sabía valorar la mediocridad. Pudo superar lo que se denomina indefensión aprendida, a pesar del empeño de las personas encargadas de su educación por convencerle de que no valía, de que no servía, de que no podía. Read the rest of this entry »

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Buenos tratos ante el coronavirus: orientaciones para ayudar a los niños/as y a las familias

Ante la amenaza del coronavirus -el cual en breve plazo ha pasado de ser una situación no preocupante a algo peligroso que pone en riesgo la salud de las personas y puede colapsar el sistema sanitario-, ante este trauma externo que es este virus y la orden, por parte de las autoridades -para protegernos y proteger a los demás- de confinarnos en nuestras casas, el blog Buenos tratos no puede permanecer ajeno a lo que ocurre y debe, en esta delicada situación, aportar su grano de arena. Por ello, me he puesto manos a la obra para elaborar este documento con orientaciones que espero sean útiles para las familias, los niños/as y los distintos profesionales.

Nos esperan muchos días en casa, conviviendo niños/as y familias, niños/as de centros de menores con sus educadores… Los niños/as necesitan salir, correr, saltar, ir a los parques, hacer deporte… Esta es una situación de encierro domiciliario impuesto para la supervivencia, pero antinatural para los niños/as. A los más pequeños, además, les va a costar entender -incluso no lo van a entender, pues a su edad está fuera de su alcance- por qué no queremos ir al parque a jugar… Son muchos días en casa, con los niños/as que, a su manera (a través de la conducta sobre todo), mostrarán su excitación, sus miedos, su ansiedad, su tensión, la dificultad para modular sus deseos… es decir, son sus respuestas ante el estrés de esta situación anómala… Read the rest of this entry »

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Escuela y disociación: cuando el cerebro se prepara para la supervivencia en lugar de para el aprendizaje.

Cuando nacemos, todas las personas venimos con un equipamiento de respuestas automáticas que nos ayudan a sobrevivir ante la inminencia de un peligro. Si no fuera así, nuestra integridad física se vería comprometida, de ahí que nuestro cerebro esté preparado con este y otros sistemas, como el de apego, ya que, además, necesitamos de los otros para desarrollarnos.

En el caso de ese sistema innato de supervivencia, ante una situación amenazante (real o potencial) de manera automática reaccionamos de alguna de estas formas: luchar, huir, congelarnos o someternos. Pero…un dato importante, estas son respuestas que no elegimos, sino que se disparan automáticamente porque nuestro cerebro está programado para ello.

Hablar de disociación lleva parejo hablar de trauma. Entendemos por trauma aquellas experiencias abrumadoras y fuera de control que crean sentimientos de impotencia, vulnerabilidad o pérdida de seguridad y de control y que no pueden ser integradas. Concretamente, los traumas de tipo interpersonal, es decir, aquellos que tienen lugar como consecuencia de relaciones en las que se ven implicadas personas que son significativas porque son (o debieran ser) fuente de seguridad y protección, son los más dañinos y producen trastornos más profundos en la identidad y en las creencias de la persona sobre sí mismo y sobre los demás. Que mi figura de apego me grite, me zarandee, me castigue cruelmente, me insulte o me ignore de manera continuada es motivo de traumatización. Read the rest of this entry »

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Abrazar (a todo) el niño/a, propuesta de Joy Silberg, en su libro «El niño superviviente».

Una de las consecuencias más terribles del trauma interpersonal temprano en los niños (cuando ha habido adultos que casi desde el comienzo de sus vidas y durante buena parte de su infancia les han maltratado y/o abandonado emocionalmente) es el cambio de estados o, dicho de otro modo, la disociación infantil. Sobre todo, me estoy refiriendo hoy a una de las maneras de disociarse más frecuente en los niños (adoptados o no) traumatizados crónicamente: la rabia.

Inicialmente, antes de formarme en la disociación relacionada con el trauma, cuando empecé a trabajar con los niños víctimas de abandono, abuso y maltrato físico para la Diputación Foral de Gipuzkoa (allá por el año 2000), y también cuando empecé a recibir niños y familias adoptivas en mi consulta (allá por el año 2007), desconocía la existencia de la misma. Los niños que trataba, súbitamente, ante un disparador ambiental (normalmente ante la frustración, esto es, cuando no se satisfacían sus deseos), desencadenaban una reacción de ira con conducta agresiva que podía durar horas y que en algunos casos terminaba con una llamada a los servicios de emergencia para que pudieran contener a ese niño/a. Read the rest of this entry »

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«Queremos que los niños no sufran y eso, paradójicamente, les hace débiles»

Pepa Horno, Consultora en infancia, afectividad y protección, psicóloga aborda los modos de construir vínculos sanos entre padres e hijos. ¿Dónde están los límites y dónde hay ponerlos? He ahí la cuestión.

Se habla con ligereza de la importancia de construir vínculos con los niños, pero no es tan fácil lograrlos. ¿Cómo se alcanzan?

La idea es crear un espacio de consciencia, un espacio donde las familias puedan sentarse, pararse y ser conscientes de todas esas cosas que hacemos sin darnos cuenta. El vínculo se genera a través de la vivencia. Cuando eres niño te levantas por la mañana y te encuentras el desayuno, la ropa preparada… Son cosas que das por hechas. Solo cuando eres padre te das cuenta de la cantidad de cosas que hay que hacer para que todo eso pase. Y es que el vínculo no se genera en la cabeza. Los niños no saben que les queremos, ellos se sienten queridos. Y se sienten queridos porque los cuidamos. El problema es que cuando vives una vida en la que no dispones de tiempo, toda esa vivencia sale dañada o incluso desaparece.

¿No ve complicado entonces generar un vínculo?

No. Aunque primero hay que expresar el afecto y no darlo por supuesto. Decirles a los niños que les queremos, abrazarlos, besarlos… Hasta ser pesados. En segundo lugar hay que pasar tiempo con ellos, encontrarlo. Por último, poner consciencia en los pequeños detalles, esas pequeñas cosas que dejamos ir por la vida acelerada que llevamos. Read the rest of this entry »

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Apego desorganizado: qué es, cómo se desarrolla, y cómo se trata

Durante la infancia, todos los niños y niñas son vulnerables y dependen directamente de los adultos más cercanos, quienes habitualmente suelen ser los padres.

El calor del abrazo de una madre, las caricias de un padre, las palabras de apoyo por haber hecho un bonito dibujo y otras acciones que pueden parecer nimiedades son fundamentales para el correcto desarrollo emocional del niño.

Sin embargo, lamentablemente, muchos niños son víctimas de malos tratos, los cuales les marcarán de por vida y determinarán la relación que tendrán con sus cuidadores. Esto es común en quienes muestran apego desorganizado, un tipo de vínculo en el que está muy presente la agresividad e inseguridad y el cual vamos a ver con más detalle a continuación. Read the rest of this entry »

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