La vida con un adolescente es un campo de batalla

La violencia contra los padres es un tema duro y que muchas veces no se visibiliza; nuestra compañera Sonia Ballesteros ha investigado y nos presenta un reportaje con victimas e hijos maltratadores.

Juan Nebreda es director del Centro de Internamiento de Menores ‘El Laurel’, “el objetivo es que no reincidan, el camino tiene que estar más lejos, tiene que quererse más, a relacionarse desde el respeto.”

“El laurel”, dispone de plazas para 40 chicos, de las cuales hay ocupadas 36. Está especializado en la intervención de menores con delitos por maltrato familiar ascendente. Es mixto, con predominancia masculina, aunque el número de chicas es superior a la media.

“Nuestros chicos suelen ser más pequeños, 16,7 años de media. Tenemos más chicas que lo habitual. Es un tipo de violencia diferente, violencia psicológica. Se da más en chicas adolescentes que otro tipo de delitos.”

En septiembre se presentó la memoria de las Fiscalías. En esta ocasión además de resumir la actividad del año con un extracto de cifras, la Fiscalía de Álava le da un perfil sociológico al analizar los delitos cometidos por menores. Según su estudio, los jóvenes infractores tienen en común una muy baja tolerancia a la frustración y reprocha a los padres que no se les eduque en ello desde la cuna y que no frenen sus impulsos consumistas.

Josu Izaguirre, Fiscal jefe de Álava. Por su trabajo está viendo un aumento de la violencia en los jóvenes; “es una violencia aplicada a la vida diaria”, desde hace 11 años va en aumento”.

“Si hemos detectado unos defectos de educación, se produce una dejación por parte de algunos padres. Si mi hijo va al colegio yo no tengo que educarles, y en realidad es la familia la que tiene que enseñarles los valores.”

“La responsabilidad debe repartirse entre hijos y padres. Ninguno ha sabido hacerlo mejor y todos actúan mal. Es un problema multicausal y repetido en el tiempo. Los padres han utilizado normalmente pautas de crianza inadecuadas.”

Luz Sánchez Mellado decía “la vida con un adolescente es un campo de batalla. Ellos son poderosos, ellos tiene el poder de amenazar, de amedrentar…”

“La baja resistencia a la frustración es un rasgo común que en el centro ven en los menores infractores”

En estos casos muchos padres son excesivamente consentidores. Progenitores que no quieren que a sus hijos les falte de nada. Progenitores que educan “equivocadamente” a sus vástagos, chavales que en el futuro tendrán muchas papeletas para ser violentos. Incluso, delincuentes.

Olga Nebra
http://cadenaser.com

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